Citados a las 16 h, comenzaba la Eucaristía donde se pudieron ver caras de ancianos así como de vecinos cercanos de dicha residencia que se unían a esta Hermandad para hacer de una tarde, una merienda distinta a la que suelen pasar estos mayores en la Residencia. Una vez finalizada la misa, pasaron tanto colaboradores, anciones, y trabajadores de esta residencia, al comedor donde allí les esperaban mesas repletas de una gran merienda compuesta por tortas fritas, galletas rellenas, empanadillas, brazo gitano,... todo ello acompañado de una taza de chocolate caliente. Aquellos que se quedaron con más ganas de repetir lo hicieron a la vez que conversaban con todos estos miembros de la actual Junta de Gobierno que este año se les brindaba para ofrecerles una merienda.
Al finalizar la merienda, nuestro Hermano Mayor, D. Ignacio Moreno Macías le hizo entrega a dicha residencia de una cruz ornamental para que presidiera todas aquellas misas que fueran oficiadas en esa pequeña pero gran capilla. Al mismo tiempo, se les hacía entrega a cada anciano de un pequeño obsequio como todos los años, en esta ocasión se trataba de una pequeña estampa con la imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad acompañada en el dorso de la letra de Salve Soledad.
A continuación, mostramos algunas de las fotos de este acto precuaresmal, concretamente de aquellas mujeres colaboradoras que se brindaron a preparar esta gran merienda: